jueves, 1 de diciembre de 2011

No me cansaré de buscarte

¿Un mes? Efectivamente, un mes sin entrar a escribir nada. Os preguntareis si no tengo nada que contar. Y la respuesta es que sí, que tengo mucho que contar pero parece que cuánto más tiempo libre tengo menos cosas hago. Ha sido un mes intenso y no sé por dónde empezar.

El mes de noviembre me ha traido consigo muchos nervios, muchas hormonas, mucha espera y dos FIV negativas con la consecuente frustración. Nunca pensé que esto fuese a ser tan dificil. Siempre tuve la idea de que cuando me pusiese a ello me quedaría a la primera o segunda como mucho. Pero no ha podido ser. Sobre todo esta segunda ha sido especialmente dura porque parecía que iba a ser positivo. Los síntomas eran correctos y yo estaba muy convencida de que así sería. La primera vez fue más obsesivo podría decir aunque con un no muy buen presentimiento. En cambio, la segunda era todo lo contrario, estaba tan segura que el chasco ha sido inmenso.
Me ha hecho sentir profundamente triste. Es un camino duro ya de por sí pero nos lo hacen más duro si cabe en los centros médicos. Los precios son absolutamente abusivos. Me parece un robo lo que llegamos a pagar por algo que, a simple vista, parece tan sencillo: tener un hijo.
El dinero puede hacer que no consigamos un sueño, lamentable.

Pero hoy no quiero contar cosas tristes. Quiero contaros mi alegría, mis ganas de seguir y conseguir mi sueño. Cada día me levanto pensando que queda un día menos para ver la cara de nuestro bebé. Yo se que ese día va a llegar. Puede que no sea un día soleado y veraniego. Puede que quizá sea una tarde de aceras naranjas colmadas de hojas caducas. O quizá, como mi hijo, venga en una fría noche de invierno. Pero ese día llegará y pasará a mi memoria. Se guardará en ese rinconcito del corazón donde se guardan sólo los momentos mágicos de la vida, ese del que nunca jamás se irán.
El rinconcito ya está limpio para ella. Sólo falta que venga a ocupar su lugar.

martes, 1 de noviembre de 2011

¡A por nuestro sueño!

¿Para qué sirve un blog sino para contar lo que en la vida nos acontece? La verdad que este es un momento de mi vida extraño. Hay muchísimas cosas que tengo en mente hacer y muy pocas las que, a priori, parece que puedo hacer.
Estoy en el paro y tengo todo el tiempo del mundo y, sin embargo, se me pasan los días sin hacer nada productivo. Tengo la sensación de que cuando trabajaba hacía muchas más cosas: trabajaba, hacía cursos, organizaba mi casa, escribía el blog, colaboraba en MiraLES y siempre tenía en mente algún proyecto descabellado.
Ahora mismo, tengo muchas cosas en mente y nada real. No tengo trabajo, no paro de mandar curriculum y como si nada. He llegado a la conclusión de que mis padres tenían razón al decirme "estudia, estudia, estudia". Pero yo tenía otros planes en aquellos momentos. Me creo una persona capaz y hasta me permito decir que talentosa pero muy vaga con lo que no me gusta. Ahora, las empresas se alían con mis padres y si no tienes una carrera, un master y hablas inglés como mínimo no tienes nada que hacer. Pero yo confío en mi misma y sé que encontraré el trabajo perfecto para mi. Ese que me haga levantarle y pensar que la vida me sonríe laboralmente y que tengo la suerte de muy pocos: la de trabajar en algo que me gusta y que no merece la definición de trabajo sino de hobby.
Tengo en mente un proyecto que espero se pueda hacer realida algún día. ¿Alguien se ofrece a financiarme?
Mientras tanto espero que alguna gran superficie vea mi curriculum y no piense que por trabajar en oficinas no soy apta para pasar productos por un lector láser y me de un puestazo de cajera. Lo que sea con tal de salir de la cola del paro y tener un sueldo decente.

Y mientras no tengo trabajo y gozo de tiempo libre intento cumplir un sueño que lleva llamando a mi puerta un par de años: ser madre de nuevo.
Está resultando muy, muy bonito y muy, muy diferente.
Mi primer embarazo, como sabeis, fue de manera "tradicional" y, además, sin buscarlo con lo que no hubo decisión previa, intención, nervios de espera, foros, blogs ni nada que se le parezca. Aunque no por eso menos querido. Simplemente un día no me vino la regla y un par de semanas después una rayita rosa cambió mi vida. Hoy tiene casi 9 años y domina mi vida, literalmente.

Hace unos tres años volví a sentir la llamada de la naturaleza pero mi parienta en ese momento no la oía, ni siquiera a lo lejos. Conseguí convencerla y empezamos con las pruebas. Cada vez que me hacía una tenía la sensación de que la obligaba a hacer algo que no quería y efectivamente fue así. Está claro que no era la persona ni el momento por distintos motivos.

Pero ahora es distinto, he encontrado a alguien especial. Alguien que me quiere por encima de todo y que quiere compartir mis sueños. Éste en concreto ahora es suyo también. Desde que decidimos que esto era lo que las dos queríamos cuenta los días en el calendario para saber cuántos faltan, no se pierde una consulta y tiene una luz especial en la mirada cuando dice "nuestro huevito va a ser una niña preciosísima". Es una sensación rara y preciosa.
Nuestro primer intento ha sido fallido y ha sido una sorpresa porque teníamos el convencimiento de que sería muy fácil pero la vida nos lo complica un poco. Parece que va a tener que ser a la segunda.
Vamos a volverlo a intentar y espero poder comunicaros dentro de poco que, efectivamente, la segunda ha sido la nuestra. Pero como hemos tenido una primera "vox populi" la segunda será silenciosa y no habrá noticias hasta el positivo.

Deseadnos suerte!!!

lunes, 3 de octubre de 2011

Tú, llegaste a mi vida para enseñarme, tú!*

Quiero ponerme a escribir y no me salen las palabras. Os lo digo en serio. Me paro y pienso en cómo quiero que sea este nuevo blog y mi mente se queda en blanco. Quiero desnudar una parte importante de mi vida para mostrarosla a vosotras. No quiero que este sea un blog dedicado a una persona, sino que sea mío, que hable de mí y de lo que pienso, siento y vivo. Creo que las personas vamos cambiando a lo largo de nuestra vida y cada cambio viene dado por las vivencias que nos van sobreviniendo. Mi caso no es diferente. Antes era un tipo de persona y ahora soy otro. Ni mejor ni peor, sólo distinta. No soy más alta ni más guapa ni soy más feliz pero sí estoy más tranquila y más segura de lo que hay a mi alrededor. Y eso es lo que os quiero transmitir y como quiero que sea este blog: sereno y seguro.

Direis que estoy loca por lo que os voy a contar pero estoy tan bien lo que he hecho y lo que voy a hacer que no hay nada que pueda hacerme cambiar de opinión. Os haré un resumen.


ELLA

Quisiera contaros una preciosa historia de amor a primera vista. Que soñaba con volver a verla noche tras noche y que suspiraba por las esquinas por el amor verdadero. Pero mentiría. Nos conocimos por casualidad una noche del mes de mayo y pasó tan desapercibida para mi que hasta me hace sentir un poquito mal. Intentó hablar conmigo y no me dí ni cuenta. No era un buen momento personal en mi vida. Una sabe cuándo es un buen momento y cuándo no. Y éste no lo era. Con una relación rota sin terminar a mis espaldas y un sinfín de heridas sin curar andaba yo por la vida como para pensar en conocer a nadie. Mis relaciones sentimentales duraban lo que la fruta fuera de la nevera y, en realidad, era perfecto así. Con lo cual, ella se quedó conmigo y yo me quedé como estaba. Ni un teléfono, ni un facebook, ni un ya nos veremos...NADA. Sólo cruzamos unas cuantas frases propias de dos desconocidas.
Pero ¡Qué sabia es la vida! Sólo un mes bastó para volvernos. Mira que es grande Madrid, mira que hay bares y horas en el día. Pues fuimos a coincidir en la misma cola del mismo bar a la misma hora. ¿Casualidad? Yo creo que no querido Watson.
Como si hubiese encontrado a mi hermana gemela perdida fui a saludarla muy efusivamente y ella quieta, impertérrita, haciéndose la interesante. Que no digo yo que no fuese normal dado mi comportamiento anterior pero algo más de vidilla...Bueno pues no voy a relatar minuto a minuto lo que sucedió pero sí que os diré que desde ese día no nos hemos separado más. Ha iluminado y allanado mi camino; camino que hoy recorremos juntas.

EL CAMINO

Desde el 11 de junio de 2010 ha pasado 1 año, 3 meses y 21 días. ¿Es mucho o es poco? Pues depende de para qué ¿no?
Nosotras nos hemos conocido en este tiempo, nos hemos enamorado, hemos comenzado a andar juntas, hemos unido nuestros proyectos de vida yéndonos a vivir juntas y nos hemos casado. ¿Qué dices? ¿Qué estoy loca? Puede ser. Pero soy una loca feliz.
Parece una carrera de velocidad pero no hemos corrido para nada. Hemos pasado paso por paso de ver pisos a elegir uno, de hacer una mudanza a comprar los muebles que nos faltaban y de desear tener un estudio y lograrlo a querer desmontarlo y llenarlo de cositas pequeñas. No hemos parado pero no hemos corrido. Damos cada paso seguras de lo que hacemos y con la tranquilidad de que todo saldrá bien.




*Te hiciste indispensable para mi. Y con los ojos cerrados te seguí.

Mientes, Camila



En Covadonga, Asturias (Según la leyenda de la Fuente de los 7 Caños si bebes de todos te casas en el año. ¡¡Y bebí!!

domingo, 2 de octubre de 2011

A la tercera va la vencida.

Si la vida me ha enseñado algo es, como decía Karina, que después de un día triste nace otro feliz. Ella es mi día feliz. Estoy segura de que vendrán mucho días felices a su lado.
Quiero contar cómo ha sido conocerla, saber que era ella la persona con mayúsculas y cómo es el día a día de nuestra recién estrenada familia.